En la mitología griega, Antígona es hija de Edipo y Yocasta (reyes de Tebas) y hermana de Ismene, Eteocles y Polinices.
A la muerte de Edipo, se suponía que sus dos hijos varones se turnarían
en el trono de Tebas, pero se encontraron luchando por el poder y
Eteocles se mantuvo en el trono sin dejar gobernar a su hermano Polinices,
el cual reunió un ejercito en el pueblo vecino y volvió a pelear por lo
que era suyo. Finalmente murieron los dos, uno a manos del otro. El nuevo rey, Creonte, decide privar a Polinices de
honores fúnebres por haber traicionado a su patria, pero su hermana
Antígona se negará a ello.
Para los griegos
eran muy importantes estos ritos, puesto que si alguien no era
enterrado dignamente, se decía que su alma vagaría por la tierra
eternamente.
Antígona representa la mujer que lucha contra las reglas marcadas, que
lucha contra la tiranía de la sociedad patriarcal y machista, en
contraposición a su hermana Ismene, la cual siente incluso cierta
inferioridad respecto a sus hermanos.